Aquí estoy otra vez en mi espejo virtual, al ver la fecha de la última entrada no me extraña aparecer por aquí pasados unos largos meses. Al empezar sabía que esto pasaría, que lo dejaría estar, es parte de mi ser dejar las cosas en el aire.
Pero no entré para escribir una justificación que al leerla me sienta conforme, entré porque simplemente me apetecía escribir "chorradas".
Lunes 1 de junio de 2015 y reflexiono en cómo pasa el tiempo, sé que es parte del ser humano, y quizá parte de mi edad. Pero me gratifica pensar en que pasa rápido siendo joven, ya que teóricamente tendría que vivir cada segundo a pleno siendo consciente de ello. Pero hoy escribo esto, y mañana..., o quizá pasada una hora me olvide de esto y me amargue por cosas intrascendentes y, esto último lo sé, también es parte del ser humano, y quizá parte de mi edad.
Empezar con tantas ganas una cosa, y al segundo párrafo aburrirme es parte de mí, pero hay que seguir escribiendo. ¿Por qué? pues porque me gusta leer luego lo que puedan salir de mis dedos. El secreto está en no leerte mientras escribes, es decir, no parar a corregir o intentar ver si estás siendo coherente. Y esto lo estoy diciendo a la vez que lo pongo en práctica, bueno, excepto por el primero, ya que lo he vuelto a leer un par de veces para ver si me gustaba y, sí, he borrado algunas cosas que no me agradaban como quedaban.
Esto no tiene sentido, y sin embargo voy a seguir tipeando, porque quiero saber hasta donde llego sin pensar, quiero decir sin pensar en lo que estoy escribiendo. Quiero aclarar, bueno en realidad aclararte; si es que estás aquí don anónimo que esto no lo escribo para vos, lo escribo para mí, para analizarme, para encontrarme conmigo.
No tengo más nada que hacer, hoy no voy a trabajar y me he quedado sin libros para leer. Es ahí cuando me pongo a pensar en todo tipos de cosas. Algunas son malas, y otras tantas son muy buenas. Muchos pensamientos creativos, sí... pero no llegan a nada la mayoría de las veces. ¿De qué escribía arriba? sí, de las cosas que reflexiono. Del tiempo, de lo finita que es la vida y nosotros preocupándonos de cosas que no tienen importancia. Me pongo como ejemplo, discutir por cosas sin sentido, y no aprovechar el momento de vivir, el momento de sentir, el momento de oler, el momento de respirar. En vez eso discutimos, nos enojamos y mandamos todo a la mierda.
Qué mareo, suena "Enigma" como música, me inspira a seguir en este sin sentido. He entrado para escribir sobre un tema en específico, pero mira, aquí estoy improvisando porque me aburro. Debo recordarte, que no tienes porque permanecer leyendo esto. Como ves, no hay cohesión, no hay nada. Quizás al principio se atisbaba un tema en especial, pero es que en el transcurso me he perdido, sí, eso también es parte de mí. Soy bastante distraído, y un poco tartamudo. En especial cuando estoy nervioso, o estoy tratando de plantear una idea frente a unas cuantas personas. Por ejemplo, ya me he olvidad que iba a decir, o mejor dicho escribir. Ups, creo que cuando lea esto me voy a reír un poco, sí... solo un poco, porque ya enseguida me va a entrar esa pequeña vergüenza, porque soy bastante vergonzoso y es ahí cuando me va a entrar esas ganas de orientar la flechita hacia "Borrar", pero no, no voy a borrar nada. Porque este soy yo. No tengo por qué terminar bien, puedo cortar esto exactamente cuando quiera, por ejemplo con una muy buena reflexión:
Fin.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Gracias por pasar por aquí!